jueves, 25 de febrero de 2010

Donde termina el cuerpo y empieza la mente


Para empezar, el cuerpo se refiere al cuerpo físico, a lo tangible. Y a la mente, le pondría también cuerpo, el cuerpo mental. De todo lo que voy a hablar, no puedo basarme en experiencia, ya que no he podido analizar el cuerpo mental, fuera del cuerpo físico, pero creo tener confianza en lo que expongo.

El cuerpo físico, es fácil de identificar, porque lo podemos tocar, oler, degustar… podemos volcar los cinco sentidos sobre él. También lo maltratamos, lo disimulamos bajo ropas, etc., nos aferramos a él, como si fuéramos solo eso, un cuerpo.

El cuerpo mental, no pertenece al cuerpo físico. Lo envuelve y se desplaza allá donde vaya. Pero es independiente.

El cerebro es el centro de comunicaciones entre el cuerpo físico y cuerpo mental. Se encarga de recibir la información dada por el cuerpo mental, procesarla y enviarla al cuerpo físico. No toda la información se percibe de la misma forma, unas veces se convierten en pensamientos y se refleja en algunos órganos. Otras veces se traducen en sensaciones, inquietudes, ansiedades, miedos, etc., pero el origen es el mismo, el cuerpo mental.

El cuerpo mental, también puede recibir interferencias, y convertir esas señales en propias. Vas por la calle y te cruzas con otra persona, puede ser que el cuerpo mental de esa persona esté expandido, y que invada tu cuerpo mental, si esa persona tenía temor a cruzar la calle, quizás se refleje en tu cuerpo, cierto temor a ser atropellado por un conductor despistado.

Por todo ello, los cuerpos físico y mental, figuran como capas, el uno alrededor del otro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario